Acompañamos a dueñas de negocios a tomar decisiones financieras claras, sostenibles y alineadas a sus objetivos.
Creemos que facturar más no siempre significa crecer mejor. Por eso trabajamos desde la claridad, la estrategia y la toma de decisiones conscientes.
Ordená los números de tu negocio y aumentá su rentabilidad con acompañamiento individual, en menos de 90 días.
Un producto de diagnóstico que te permite ver con claridad si tu negocio gana dinero y dónde estás improvisando. Te muestra la realidad para que tomes mejores decisiones.
No siempre tuve claro que este iba a ser mi camino.
Soy contadora, asesora financiera y consultora estratégica. Estudié muchos años y, durante mucho tiempo, sentí que eso debía alcanzarme. Pero no alcanzaba. Tenía el conocimiento técnico, pero no el sentido.
Hace algunos años atravesé una crisis profunda con mi profesión. Sabía que no quería ser empleada, pero tampoco quería repetir el modelo tradicional de estudio contable. Y en ese mismo momento, en 2020, llegó la crisis del mundo.
Ahí entendí algo que cambió mi forma de ver mi profesión:
la educación financiera podía ser una herramienta real de libertad, si se trabajaba desde la vida y no solo desde los números.
Empecé a emprender, a crecer y a acompañar a otras personas. Vendí más, armé equipo, hice “lo que había que hacer”. Hasta que me encontré con una verdad incómoda: facturar más no significa crecer.
Una mala decisión de cash flow, sumada al contexto económico, me enseñó que sin flujo de efectivo no hay negocio que se sostenga, por más talento o esfuerzo que haya detrás. Ese aprendizaje marcó para siempre mi forma de trabajar.
Desde entonces, mi foco no es que las personas ganen más, sino que entiendan sus números, ordenen sus finanzas y tomen decisiones estratégicas con claridad y previsión.
Con el tiempo llegó otro aprendizaje igual de importante: el del cuerpo.
El crecimiento sin límites, la autoexigencia constante y el control absoluto también tienen un costo. Aprendí que liderar no es cargar y que un negocio sano no depende de una persona agotada, sino de estructura, estrategia y equipo.
Hoy acompaño a dueñas de negocios y profesionales a ordenar sus finanzas, separar lo personal de lo profesional, entender cuánto ganan realmente y decidir con criterio.
Trabajo con cercanía humana, pero con estructura profesional.
Sin improvisar, sin promesas vacías y sin fórmulas mágicas.
Porque aprendí que el verdadero crecimiento no es hacer más, sino diseñar mejor.